viernes, 26 de junio de 2009

Panzas



Un día de primavera
el Parque de la Ciudadella
se volvió a llenar de candombe.


Por suerte estuve ahí.


lunes, 15 de junio de 2009

Cinco mil


La visita número cinco mil fue mía.

Gracias por las 4.999:

A mamá, papá y luli por sus mimos insustituíbles en forma de mensajes diarios.

A los amigos, por no haberse olvidado de mí y seguir viniendo a este país de las maravillas a tomarse una cerveza y encontrarse con mis delirios de turno.

Pero sobre todo a los silenciosos, a los que nunca firman, que frecuentan esta taberna de mala muerte en un rincón, se piden una acodados en la esquina y asisten al desfile de sensaciones... calladitos.

A los que conozco y a los que no.

Vaya mi fuerte abrazo y besote ruidoso. Es un placer compartir este viaje con ustedes.

Gracias por alimentarme el ego y por ayudarme en obtener mejores resultados en mi lucha contra la periodista frustrada que llevo dentro, que tantas horas de terapia!

Porke todoz podemo hezcrivir!!!

Salú!

Larga vida al espejito, espejito!

Pa seguir devolviendo tanto las feas como también las más lindas de las imágenes.


viernes, 12 de junio de 2009

Mala pata


Cuando vi que estaba tirada en el pasto y que mi pierna había quedado enredada en la jugada maestra de la talla del Caballo de los Santos en sus años gloriosos del quinquenio, me quedé sorprendida de mi destreza y capacidad de marca. Sin dolor seguí jugando, después bailando, después saltando. Todo producto del alcohol: tanto la ausencia de dolor ante la caída fatal de mi rodilla contorsionista como la percepción de que me estaba jugando todo. Lo que tiene de malo el alcohol es que el efecto se pasa mucho antes de lo que se pasa el dolor, por lo que aproximadamente a eso de las 20 horas cuando ya hacía como 8 horas que había salido de casa para la despedida de solteros de Anna y el Chino, sentí unas puntadas preocupantes en mi rodilla derecha. Ya para cuando llegué a casa y me había bañado, mi rodilla estaba como acartonada y el dolor no permitía movimiento alguno, además de la inflamación que delataba alguna cosa que no era un simple golpe de borracha.

El domingo cuando me desperté apenas podía caminar y ahí me fui al Hospital Clinic; que si bien es el “Hospital de Clínicas” de acá es más como la “Médica Uruguaya” de allá. Ómnibus como pude y urgencias. A partir de ahí, la odisea típica tanto de la Médica como la del Clínicas. Gente. Ventanillas. Quinto piso. Accidentados. Largas esperas de un lugar a otro. Viejos en la lona que me hacen dar cuenta de que tenga lo que tenga, soy una privilegiada ahí adentro. Las enfermeras se desfilan como en una pasarela. Me ponen en una camilla y miro el techo con tubo luces durante horas. Ese punto de vista me trae recuerdos jodidos, tan lejanos que parecen de una pesadilla.

A todos les parece gracioso que me haya lastimado jugando al futbol. “A ver Maradona” me dice uno. “Maradona no… Forlan! Soy uruguaya!”. También hay una mujer que se lastimó el tobillo jugando al basquetbol con su hijo, y otro pibe que también se lastimó jugando al fútbol. Solo una vieja accidentada en una moto.

Cuando por fin vi a una traumatóloga, se encargó de encontrar cada uno de los puntos donde más me dolía, examinando exhaustivamente y retorciendo mi pata como un trapo de piso. Ahí fue que llegó a la fatal conclusión: distención de ligamento interno y meniscos comprometidos. Zas. Nosé bien de qué mierda se trata, pero suena horrible, de muy pocos amigos. Rayos x y la propuesta indecente; “te tenemos que poner un yeso para inmovilizar la rodilla”, “ve sacando hora para un traumatólogo”, “entre hoy y mañana no te vas a poder mover, pero a partir de pasado ya vas a poder caminar”.

El yeso para mi es una sustancia absolutamente ajena, salvo alguna vez que lo utilizamos para hacer unas máscaras en la colonia de vacaciones del Náutico pero eso no le interesa a nadie ahora. Por lo que me entró un pánico terrible y como un ser humano que soy, me puse a llorar. Ahí llamé a mi hermanito de la vida para que como buen hermano mayor me ayudara a tomar una decisión. Junto a Anna, experta en lesiones de rodilla, me dijeron que no me dejara poner un yeso, que ahí en urgencias eran muy exagerados y que iba a ser extremadamente incómodo. La otra opción era una venda compresiva. Opté por esa, desestimando las recomendaciones de la doctora y las enfermeras. Además, si me ponían un yeso, me dijeron que me tenía que dar unos pinchazos en la panza algo que me parecía absolutamente tortuoso. Descartado el yeso, me hicieron esperar como una hora más como castigo por haberme negado a hacerles la vida más fácil, y al rato me empezaron a vendar cual Tutankhamón. Cuando le dije a la enfermera que me hiciera lo mínimo indispensable porque yo iba a procurar que el traumatólogo me pusiera pronto una ortopedia, me dijo muy dulcemente “acá no hacemos vendajes a la carta”. Molt maca la noia. Con vendas de todo tipo, textura, espesor, terminaron en lo más parecido que se puedan imaginar a un yeso, en cuanto a tamaño y volumen. Y para colmo, tenía que darme la heparina yo solita en mi pobre panza.

Al final me depositaron en una silla de ruedas y Anna y el Chino me llevaron a mi casa. Mi amigo Mario me trajo unas muletas prestadas que dormían en Muntaner esperando que alguien las necesitara.

Y así empezó mi vida de discapacitada, con un poco de dolor y muchísima molestia. Al estar sola, todo cuesta un poco más, desde ir a buscar un vaso de agua, hasta pensar minusiosamente el recorrido para no tener que dar ni un paso de más. Cada mimo, cada ayuda es agradecido eternamente. En realidad no es nada "complicado" si bien voy a tener que estar bastante tiempo para que mi rodilla vuelva a ser la de antes, estoy yendo a trabajar y poco a poco empecé a subirme al ómnibus para dejar los taxis que ya no estoy pudiendo pagar. Podía haber sido mucho peor, haberme roto definitivamente los ligamentos y los meniscos, pasar por quirófano y todo ese tipo de disparates que no me quiero ni imaginar. Salió barato. Al fin y al cabo la vida se ríe de nosotros y nos demuestra que no nos tenemos que quejar, porque las cosas siempre se pueden complicar un poquito más.


viernes, 5 de junio de 2009

... donde regresa siempre el fugitivo, pongamos que hablo de Madrid (1)

El millor que hi ha


Hay que empezar por imaginarse una ciudad solo de hinchas de Peñarol. Luego, un equipo como una máquina perfecta de fútbol. Figuras. Color. Resultados. Partidos ganados. Más partidos ganados. Luego, algo que creo que si no has pasado por acá no te podés imaginar, que es un sentimiento exhacerbado de pertenencia a una cultura tan diferente a la del resto de España como es la catalana. A tal punto que horas después, en el gran festejo con entrada gratuita en el Camp Nou, el saludo de cada jugador era "Visça el Barça y visca Catalunya" que sería algo así como escuchar "Viva Peñarol y viva Montevideo".
Primero, campeones de la copa del Rey, segundo campeones de la Liga y finalmente el miércoles 27 de mayo, campeones de la Champion League. Les faltó ir a Marte a jugar por la final interplanetaria y ganarla.
Lo raro y lo particular es que todo el mundo está feliz, porque todo el mundo es del Barça. La ciudad de fiesta. Contagia. Los catalanes felices. Los inmigrantes adoptamos la blau grana. Los turistas que se suben al carro de los festejos. No hay nadie triste y a lo que no me acostumbro: no hay a quién babosearle.
Estaría bueno más allá de los resultados futbolísticos y de las derrotas cotidianas, tener la capacidad de encontrar siempre algo para festejar.




jueves, 14 de mayo de 2009

martes, 12 de mayo de 2009

Porque hay gente así (y es noticia)



Devolvele la guita al taxista


Un taxista de La Plata encontró 130.000 pesos argentinos en una mochila que se olvidó una pareja de pasajeros y los devolvió a sus dueños. Por su actitud honesta y porque no recibió nada a cambio de su acción, un grupo de personas abrió un sitio en internet para donarle bienes y servicios.

Según explican los administradores de www.devolvelelaguitaaltaxista.com el sitio “es sólo otra buena acción para reconocer a un tipo honrado y laburador que hizo lo correcto. No tiene ningún fin comercial” sino de agradecimiento. Por eso “si tenés un restaurant, regalale una cena; si tenés un local de ropa, una orden de compra; si sos plomero, regalale una reparación; si sos mecánico, un service para el tacho. Lo que se te ocurra. Y así, entre todos, podremos devolverle al taxista las 130 lucas que él devolvió”.

Santiago Gori, el tachero que encontró el dinero el 22 de abril y lo devolvió, no vive en las mejores condiciones, según consignaron diarios argentinos como Clarín y La Nación.

Cerca de las nueve de la noche de ese día, un matrimonio se subió a su taxi le pidió que los llevara hasta la intersección de las calles 48 y 3, en La Plata. La pasajera que se subió después que ellos fue la que le avisó a Santiago que había una mochila en la parte trasera. Cuando la mujer se bajó, el taxista la abrió y encontró fajos de pesos argentinos y dólares, por un valor de 900.000 pesos uruguayos.

“'Esto no es mío', dice el conductor en voz alta. Piensa en su casa a medio terminar, en el crédito que le resta pagarle al banco para completar la licencia del taxi, en su esposa desde hace 27 años y sus hijos de 27 y 22. Y sin embargo fue directo a devolver el bolso”, publicó el sitio que promueve las donaciones.

Buscó en el bolso y encontró un documento de identidad. Después fue a su casa, miró la guía telefónica y encontró a esa persona, que era la prima del dueño de la mochila. Cuando Gori finalmente logró comunicarse con Carlos Tunieriello, éste se encontraba realizando la denuncia en la comisaría.

Se acercó con su familia hasta el lugar y devolvió el dinero frente al comisario, que le agradeció el gesto honesto. Tunieriello le dijo que era “un santo” y se fue. Así, Gori volvió a su casa “con las manos vacías pero con la conciencia limpia”, continúa el sitio.

Según La Nación, el artículo 2533 del Código Civil argentino, “reconoce que el que encuentra una cosa perdida tiene derecho a una recompensa por ese hallazgo”. Como Gori no recibió nada, la gente se ha mostrado solidaria en la web. Hasta el momento, personas que no lo conocen le han regalado al taxista 123.369 pesos argentinos (unos 830.000 uruguayos) en bienes o servicios.

Entre los regalos y donaciones hay pizzas, monitores, camisetas de clubes de fútbol, cortes de pelo, adhesivos y carteles electrónicos para el taxi, arreglos de computadora, un día de spa, depilación definitiva, bicicletas, órdenes de compra, asesoramiento legal, plantas, ropa, entradas, beca para sus hijos en un taller de teatro y un viaje por todo el sur de Argentina.





http://www.180.com.uy/articulo/Devolvele-la-guita-al-taxista


lunes, 11 de mayo de 2009

Verde que te quiero verde



miércoles, 8 de abril de 2009

Me mola Guardiola






... fue lo que escuché que decían hoy unos pibes en el bar, mientras mirábamos el partido por la Champion League del Barça contra el Bayern Munich, ante el arranque de ira del director técnico del azulgrana frente al a injusticia de un penal no cobrado.
Quién pudiera ser Samuel Eto´o, Lionel Messi o Carles Puyol para que me dirigiera este pedazo de hombre.
Cuando llegué acá una de las primeras cosas que aprendí en catalán es que "guardiola" quiere decir "hucha".
Y que en castellano "hucha" quiere decir "alcancía".


http://es.wikipedia.org/wiki/Josep_Guardiola

lunes, 6 de abril de 2009

Un día

te acostumbrás.

sábado, 4 de abril de 2009

Suena en Barna









jueves, 2 de abril de 2009

Pascualina


miércoles, 1 de abril de 2009

Mañanas


Me desperté y era tarde. Me preparo en tiempo record. Salgo lo más rápido que puedo de casa y la mañana de sol me acompaña en la subida por la calle Muntaner hasta mi trabajo. Barcelona se despierta. Prendí la cámara, y aunque se cortaba cada 30 segundos, me acompañó en el hasta ahora solitario trayecto. Este es el camino que va desde Muntaner nº83 hacia Santaló nº10. Tiempo real. Ahora no voy más sola.


lunes, 23 de marzo de 2009

jueves, 5 de marzo de 2009

La única seguridad. Parte 1.




El primer contacto que tuve con la muerte lo recuerdo gracias a una anécdota que me contó mi madre. Cuando tenía entre 3 y 4 años me regalaron mi primera mascota. Era un pez. Vivió lo que vive un pez en una pecera en Mar Antártico, hasta que un día mamá lo encontró flotando en la superficie. Como primera hija, primera sobrina y primera nieta de la familia, nadie sabía cómo era que había que presentarle la muerte a una niña. Que se fue, que no lo vamos a ver nunca más. No lo iba a poder comprender y cualquier paso en falso podría generarle un trauma para el resto de su vida.

Mi hasta entonces inexperiente madre, para que cuando al volver de la escuela no me encontrara con la implacable imagen de un pescado flotando en la superficie de una triste pecera, la vació y colocó el pececito muerto en una caja de fósforos para vivir junto a mí mi primer ritual de un entierro y me esperó para darme la noticia. Llegué de la escuela como cada día y me senté a merendar. Rato después descubrí que la pecera estaba vacía.

La angelical Valentina de escasos centímetros le preguntó a su madre qué había pasado. “Vale, el pececito no está más con nosotros: se murió y se fue al cielo…”. Valentina la escuchaba atentamente con los ojos bien redondos mientras su mamá con toda la dulzura del mundo trataba de transmitir de la forma menos dolorosa la idea más dolorosa y definitiva de todas.

Luego de un silencio, su hija le pregunta. “¿Y donde está el pececito, mamá?”. Y mamá responde “En ésta cajita. Lo guardé así hacemos un pocito y lo enterramos en el fondo”.

Valentina le contesta “¡Ay mamá, qué asco… tirá eso por el water!”




Nombres raros

- Hola, patrimonio.

- Buen día. Mi nombre es Valentina y la iamo de la empresa Global. Quisiera saber si la promotora de Calgonit ha iegado a trabajar y a qué hora...

- Ia le digo...

.....

- Ha iegado a las 10.35.

- Muchas gracias.... cuál es su nombre?

- Seguridad.

- ¿Seguridad?

- Seguridad de Carrefour.

- Gracias, buen día.

- Buen día.


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lunes, 23 de febrero de 2009

Burbujas de amor

Ellas vienen a enseñarnos que las cosas más hermosas del mundo duran tan poquito.
¿Ustedes qué piensan?

domingo, 22 de febrero de 2009

Trompo con flotadores

sábado, 14 de febrero de 2009

San Valentín


Estoy desaparecida pero en estos días vuelvo a las canchas!

Salú por el estado de enamoramiento, lo más lindo que hay!

Felicidades a los que son correspondidos!

Y salú por el encuentro y las coincidencias!

All you need is love, love is all you need

:)


lunes, 2 de febrero de 2009

Estoy cambiada


Antes de irme de Montevideo, una persona que me conoce lo suficiente me dijo: “Vale, vos te vas ahora y va a volver otra persona. Éste viaje que vas a hacer te va a cambiar tanto que cuando vuelvas, ya no vas a ser vos”.


Este comentario no tenía ninguna connotación negativa, y en el momento no lo entendí, y hasta me enojé diciendo que me parecía una pavada y que siempre voy a seguir siendo la misma y que ese cliché de “los viajes te abren la cabeza” me tenían harta y los encontraba bastante prediseñados y pelotudos.


Con el correr de los días, los meses (ya van 6, parece mentira…) empecé a entender el verdadero significado de ese comentario, que no me voy a poner a explicar acá porque no creo que pueda encontrar las palabras que se acerquen a describir lo que quiere decir.


La realidad es que estoy cambiada en varios aspectos y paso explicar el lado más frívolo y superficial del cambio, el más fácil y el más evidente de notar. Luego del fracaso amoroso públicamente conocido, como soy tan sanita, canalicé mi angustia con la comida; nada de cigarrillos, alcohol u otros vicios refugio de grandes penas. Tengo por lo menos 5 kilos de más y si no se nota, ahórrense la cortesía: es que solo pongo las fotos donde no se nota mi patético sobrepeso. Tengo hambre todo el día y la sensación de saciedad la perdí hace mucho tiempo, no dejo de comer hasta que me empiezo a sentir mal de lo llena que estoy. Cualquier cosa sirve: galletitas, pan con queso, leche condensada, todo me viene bien.


Estoy adicta al facebook: luego de meses de oponer resistencia ya que no me interesa estar metida en el chusmerío diario y esto de estar contando qué estoy haciendo, por la necesidad de ver la fecha de cumpleaños de una amiga que no podía encontrar en ningún lado y me daba vergüenza reconocerle que me había olvidado, parí a mi usuario con mi nombre y mi apellido. El hecho es que sí, no lo cerré y empecé a vivir este mundo del que voluntariamente había decidido quedarme por fuera. Entonces descubrí que sí, que me interesa saber TODO de gente que por temas técnicos no puedo llamar todos los días ni de arreglar para tomar una en la rambla. Me interesa a donde van, qué hacen, quienes tienen como amigos, y sobre todo, si subieron alguna foto. No quiero extenderme más porque mi relación con el facebook amerita un post aparte.


Me fanaticé con Sex and the city: yo que jamás pude esbozar una sonrisa mirando (poquísimas veces y durante escasos minutos) “Friends”, ahora no puedo parar de fijarme cuándo lo pasan denuevo y quedo con temblequeos cada vez que termina un escueto capítulo, porqué será que son tan cortos? Para dejarnos en lo mejor con ganas de más?


También he adquirido nuevos hábitos con respecto a la comida: un café con leche después de almorzar. Sé que es raro, nunca lo había hecho, pero me acostumbré y es típico catalán. También uso jabón líquido en vez de jabón en barra. Cuando llegué a Barcelona con mi jabonera amarilla, vi que en las duchas de la gente en vez de una barrita resbalosa en un azulejo, existen frascos grandes de diferentes jabones perfumados en formato líquido. De la misma forma, esponjas de esas que son como red ofician de aplicador. Me divirtió la idea y así fue que me compré mi Palmolive “olor a verano” que denominé por su evocación al agosto. Se me terminó hoy y voy a ver si cambio de fragancia para una más invernal.


Por último lo más predecible: se me pegaron un montón de palabras y frases de acá. Creo que la primera fue móvil en vez de celular, y no me resistí al cambio cuando por acá me preguntaron “porqué le dicen celular”. No supe qué responderle. Autobús en vez de ómnibus, dinero en vez de plata, calles en vez de cuadras, flipé en lugar de piré, ordenador en lugar de computadora. Creo que esas son las que me salen involuntariamente, porque hay otras que las digo por el éxito de la comunicación, porque aunque no me crean, muchas veces no me entienden. De todas formas, sepan que en cuanto vuelva seré el hazmerreír de todos y van a tener para cagarse de la risa un buen rato de esta pseudo catalana.


De todas formas no se asusten o no se hagan ilusiones, a pesar de estos nuevos hábitos o nuevas formas de conducta y de otras revoluciones menos tangibles, hay cosas que no cambian ni cambiarán nunca.