lunes, 23 de febrero de 2009

Burbujas de amor

Ellas vienen a enseñarnos que las cosas más hermosas del mundo duran tan poquito.
¿Ustedes qué piensan?

domingo, 22 de febrero de 2009

Trompo con flotadores

sábado, 14 de febrero de 2009

San Valentín


Estoy desaparecida pero en estos días vuelvo a las canchas!

Salú por el estado de enamoramiento, lo más lindo que hay!

Felicidades a los que son correspondidos!

Y salú por el encuentro y las coincidencias!

All you need is love, love is all you need

:)


lunes, 2 de febrero de 2009

Estoy cambiada


Antes de irme de Montevideo, una persona que me conoce lo suficiente me dijo: “Vale, vos te vas ahora y va a volver otra persona. Éste viaje que vas a hacer te va a cambiar tanto que cuando vuelvas, ya no vas a ser vos”.


Este comentario no tenía ninguna connotación negativa, y en el momento no lo entendí, y hasta me enojé diciendo que me parecía una pavada y que siempre voy a seguir siendo la misma y que ese cliché de “los viajes te abren la cabeza” me tenían harta y los encontraba bastante prediseñados y pelotudos.


Con el correr de los días, los meses (ya van 6, parece mentira…) empecé a entender el verdadero significado de ese comentario, que no me voy a poner a explicar acá porque no creo que pueda encontrar las palabras que se acerquen a describir lo que quiere decir.


La realidad es que estoy cambiada en varios aspectos y paso explicar el lado más frívolo y superficial del cambio, el más fácil y el más evidente de notar. Luego del fracaso amoroso públicamente conocido, como soy tan sanita, canalicé mi angustia con la comida; nada de cigarrillos, alcohol u otros vicios refugio de grandes penas. Tengo por lo menos 5 kilos de más y si no se nota, ahórrense la cortesía: es que solo pongo las fotos donde no se nota mi patético sobrepeso. Tengo hambre todo el día y la sensación de saciedad la perdí hace mucho tiempo, no dejo de comer hasta que me empiezo a sentir mal de lo llena que estoy. Cualquier cosa sirve: galletitas, pan con queso, leche condensada, todo me viene bien.


Estoy adicta al facebook: luego de meses de oponer resistencia ya que no me interesa estar metida en el chusmerío diario y esto de estar contando qué estoy haciendo, por la necesidad de ver la fecha de cumpleaños de una amiga que no podía encontrar en ningún lado y me daba vergüenza reconocerle que me había olvidado, parí a mi usuario con mi nombre y mi apellido. El hecho es que sí, no lo cerré y empecé a vivir este mundo del que voluntariamente había decidido quedarme por fuera. Entonces descubrí que sí, que me interesa saber TODO de gente que por temas técnicos no puedo llamar todos los días ni de arreglar para tomar una en la rambla. Me interesa a donde van, qué hacen, quienes tienen como amigos, y sobre todo, si subieron alguna foto. No quiero extenderme más porque mi relación con el facebook amerita un post aparte.


Me fanaticé con Sex and the city: yo que jamás pude esbozar una sonrisa mirando (poquísimas veces y durante escasos minutos) “Friends”, ahora no puedo parar de fijarme cuándo lo pasan denuevo y quedo con temblequeos cada vez que termina un escueto capítulo, porqué será que son tan cortos? Para dejarnos en lo mejor con ganas de más?


También he adquirido nuevos hábitos con respecto a la comida: un café con leche después de almorzar. Sé que es raro, nunca lo había hecho, pero me acostumbré y es típico catalán. También uso jabón líquido en vez de jabón en barra. Cuando llegué a Barcelona con mi jabonera amarilla, vi que en las duchas de la gente en vez de una barrita resbalosa en un azulejo, existen frascos grandes de diferentes jabones perfumados en formato líquido. De la misma forma, esponjas de esas que son como red ofician de aplicador. Me divirtió la idea y así fue que me compré mi Palmolive “olor a verano” que denominé por su evocación al agosto. Se me terminó hoy y voy a ver si cambio de fragancia para una más invernal.


Por último lo más predecible: se me pegaron un montón de palabras y frases de acá. Creo que la primera fue móvil en vez de celular, y no me resistí al cambio cuando por acá me preguntaron “porqué le dicen celular”. No supe qué responderle. Autobús en vez de ómnibus, dinero en vez de plata, calles en vez de cuadras, flipé en lugar de piré, ordenador en lugar de computadora. Creo que esas son las que me salen involuntariamente, porque hay otras que las digo por el éxito de la comunicación, porque aunque no me crean, muchas veces no me entienden. De todas formas, sepan que en cuanto vuelva seré el hazmerreír de todos y van a tener para cagarse de la risa un buen rato de esta pseudo catalana.


De todas formas no se asusten o no se hagan ilusiones, a pesar de estos nuevos hábitos o nuevas formas de conducta y de otras revoluciones menos tangibles, hay cosas que no cambian ni cambiarán nunca.


sábado, 31 de enero de 2009

De como me alimentan el alma


Estuvieron Vale, Vico y Saba en Barcelona desde el domingo 25 de enero hasta el viernes 30 a las 12 del mediodía (Saba llegó el miércoles). Las volví a ver después de 10 meses, el día que ellas se fueron a Irlanda. Vinieron y si bien las noté más grandes, más mujeres, más lindas y con alguna que otra experiencia de vida arriba, (y alguna canita jejeje), están igual que siempre y llenaron de luz Barcelona. Al segundo día ya no tenía voz de tanto reírme, de tanto hablar. Me contaron de su viaje, de su experiencia en Dublín, de sus momentos más lindos y más feos, todo tan fresquito, tan recientemente vivido. Compartirmos nuestras bitácoras de viaje, nuestras lágrimas, nuestros miedos y nuestras sensaciones más viscerales. Las disfruté a morir y despertaron un lado mío que estaba anesteciado de tanta soledad y de tener a mis amigos tan lejos. Y me recordaron lo lindas que son y el lugar tan importante que ocupan en mi vida, ellas y las que están en Montevideo. Y se fueron y me dejaron tan solita. Gracias por esa sobredosis de alegría. Las quiero amigas, gracias por hacerme tan feliz. Hasta la vuelta, nos encontramos en el Bacilón.


domingo, 25 de enero de 2009

Below the line le llaman...


Entré como una pelotuda...

lunes, 19 de enero de 2009

Grántico... palmani... zum!!!!




Hurgando en el cajón de los recuerdos de youtube, me vengo a reencontrar con esto después de años.. superado el shock acá está...

Por favor!! lo que veíamos de niñas!!

Bastante trolas las Nubeluz como para dar mensajes moralistas tan contundentes.

Se ve que ellas no hicieron caso a la letra de la canción...

La comparto y disfruten del viaje en el tiempo...



(la coreografía la recordaba al día de hoy!!... seguro que Luli también!!)




CUIDADO!

Si te invitan en alguna fiesta algo extraño de tomar
es mejor que digas "no gracias amigo,
ya se me pasó la sed". (¿¿¿???)

Y si estás parado en una esquina
y te fuerzan a fumar
diles que todo eso ya pasó de moda,
que nadie lo hace ya.

Cuidado mira bien a todos lados
a veces la gente se porta mal, muy mal.
Cuidado que tu cuerpo es sagrado
a veces los amigos hacen mal, muy mal.
Cuidado!
A veces es mejor, es mejor decir que no.

Cuidado!
Se prudente, ten cuidado!
Cuidado!
Mira bien a todos lados!
Cuidado!

Si alguien se te está acercando mucho
y te hace ruborizar
mirale a los ojos, muestrale tu enojo
y pronto se alejará.


................

sábado, 17 de enero de 2009

Prueba




viernes, 16 de enero de 2009

Hay días sospechosamente light o la hora azul

Foto: Santiago Vera
Buscando en el archivo, cuando vino Santi en una segunda oportunidad y salimos a recorrer Barcelona como dos turistas.




Días de poca inspiracion.
Días de sol y de invierno.
Días de poco dinero.
Días de poco color.

Pero no hay dudas de que es la paz antes de la tormenta.


Cómo está el verano por allá del otro lado del océano?
Alguien que cuente... che...

miércoles, 14 de enero de 2009

Tranquilo Rey León!

lunes, 5 de enero de 2009

Parada en la puerta que separa el año viejo del nuevo



Todo empezó días atrás, haciendo una especie de balance de todo lo que fue para mi el 2008. Desde aquellos primeros días de enero y playa en Valizas junto a los Cuatro Pesos, hasta estos últimos días de diciembre con frío y soledad en Barcelona y todo, absolutamente todo lo que pasó en el medio. A todo esto, vuelve el Chino de Uruguay con un paquetito de regalos: anécdotas, lugares, gente, fiestas, imágenes y literalmente un paquetito de regalos. Regalos de Mamá, de Siby y de Luli. Regalos removedores. A lo que yo, con todo esto ya me sentía un plancha del Parque Rodó parado en el medio del Rock and Samba de las emociones.
Como si fuera poco, o por ahí un desencadenante de este estado, se acercaba el final del año, la noche vieja como le dicen acá, y yo no tenía ningún plan interesante. No es que no hubiera planes, el tema es que el 2008 no se merecía ser despedido así nomás y no me parecía que ninguna de las propuestas fuera de su talla. Ir al Parc Guel ( mi lugar preferido de Barcelona) a hacer un picnic nocturno iba a resultar un fracaso por el frío y por la falta audaces que quieran acompañarme. Entonces fue en la noche del 30 que en casa charlando con Federica resolví que lo que yo verdaderamente quería hacer y el plan original que se vio abortado por falta de dinero, era pasar la transición de año en la Puerta del Sol. El tema era que ir hasta Madrid estaba determinado por dos factores tan preciados en estos días como son el tiempo y el dinero. No tenía ninguno de los dos.

Entonces, evaluando poco y dejándome llevar por la adrenalina que significaba la locura de irme sola hasta Madrid, llegar detarde para despedir el 2008 rodeada de una multitud con 12 uvas en sus manos frente a un reloj, pasarme toda la noche de fiesta y al otro día volverme, y sabiendo que aunque después tuviera que hacer malabares con el dinero sabía que no me iba a arrepentir, me di cuenta que en realidad ya había tomado una decisión y era que me iba a Madrid.


Federica con los ojos gigantes y reconociendo que era una locura, no dejó de darme para adelante e incluso hasta ofrecerme dinero por si no me alcanzaba.

Además estaba mi amigo Jaime allá que se volvió a su tierra natal hace unas semanas, y que sabía que me podía quedar en la casa de él. No le dije nada y decidí darle una sorpresa llamándolo apenas llegara.

Entré en internet y vi que el ómnibus salía a las 10 de la mañana y llegaba a la terminal Avenida América 8 horas después, haciendo paradas como Zaragoza entre otras.

Preparé la mochila, puse ropa y abrigo, me hice unos refuerzos envueltos en papel aluminio, rellené una botellita de plástico con vino para el brindis, agarré las pinturitas (siempre tienen que venir conmigo, nunca se sabe lo que va a pasar) y me fui a dormir sobregirada a eso de las 4 de la mañana. Al otro día venía el plomero a las 8!!!

Ese último día del 2008 me desperté y todo pudo fluir con normalidad. No faltaron los sustos de último momento, las equivocaciones de terminal y los nervios de perder el bondi pensando que era el último (nunca voy a llegar en hora a ningún lado, eso ya es un karma), pero ya estaba en el ómnibus entre escribiendo, leyendo y dormitando, hasta que 8 horas y media después estiré las patas sobre tierras madrileñas. Llamé a Jaime quién después de un período en el que no me creía que estaba ahí, otro que me puteó por no haberle avisado antes para planificar todo (se quieren hacer los espontáneos para diferenciarse de los catalanes, pero en el fondo son lo mismo), me dijo que estaba fuera de Madrid en la casa de la madre en plena cena familiar, y que cuando zafara me iba a buscar donde estuviera.

Así fue que solita parada en la terminal pensé "...¿y ahora?". Es linda esa sensación mezcla de vértigo y libertad de sentir que tenés toda una ciudad para vos y que no necesitás más de lo que tenés en la mochila. Con una sonrisa en la cara e investigando lentamente el mapa gigante del centro de Madrid que tenía frente mío, fue que decidí ir a Chueca que es un barrio del cual había oído mucho. Es muy fácil moverse en estas ciudades tan bien comunicadas, donde metiéndote en la red de metros llegás a cualquier lado. Así fue que llegué a Chueca, caminé por sus callecitas en la fría noche de fin de año, con poco movimiento y muchos carteles que anunciaban fiesta después de las 12.

De este lado del charco así como están las cadenas de supermercados, existen una especie de "almacenes" o "autoservicios" que los administran los Pakistaníes en Barcelona y los chinos en Madrid. Además de que cierran más tarde que los supermercados, abren los domingos, lo cual te saca de apuros muchas veces aunque te cobren un poquitín más caro todo (a veces se van al carajo). Cuando me dí cuenta de que no tenía uvas para las 12, me metí en un chino a ver si encontraba (tienen de todo).

Y me encontré con que los chinos que no tienen ni un pelo de pelotudos, ya tenían el negocio de las 12 uvas montado! Después te los encontrabas en las esquinas "uva un eulo, uva un eulo". Seguí caminando y me dejé llevar por las callecitas de Chueca hasta que sin querer, llegué a la Puerta del Sol.


Ahí estuve deambulando y observando a toda la gente que de a poco se iba arrimando al reloj de la Puerta del Sol: turistas la mayoría!! Mucho angloparlante, mucho inmigrante latino con su familia, grupos de jóvenes, familias, viejas y viejos, todos con pelucas de colores que también vendían los chinos éstos que son unos crá.


Ahí fue que elegí un lugar, me senté y empecé con la cena de fin de año más austera de mi vida: nachos, refuerzo y vino. Había mucha gente en grupo en el mismo plan que yo: rondas con bebidas, comida envuelta en papel de aluminio. No vi más gente sola. Cuando estaba terminando de comer apareció una pareja de colombianos muy simpáticos que se sentaron al lado mío y me dieron charla (sí, aunque parezca mentira yo estaba más bien silenciosa y sin mucha iniciativa de hablar con nadie). Trabajaban en una aerolínea y les había tocado terminar el año ahí. Se conocieron trabajando y hace un par de años que están casados. Fueron una muy linda compañía y fue con ellos que compartí la transición. Me enseñaron que con cada uva hay que pedir un deseo, y para no olvidarse de ninguno ni improvisar a la hora de las campanadas, ellos los escribían antes. Entonces agarré mi libretita y empecé a pensar cuidadosamente cuáles iban a ser mis 12 deseos, mis 12 pedidos a este 2009 que así como un hermano mayor intachable, tiene el desafío de superar un año completito como fue el 2008. A todo esto les comento a los colombianos que soy maquilladora, que llevé las pinturas con la idea de pintar pero me dio verguenza o nosé qué de estar sola y no saqué los maquillajes ni pinté a nadie, que por ahí si tenían ganas los podía pintar a ellos. No sabía que la idea les iba a entusiasmar tanto, así que los pinté a los dos ante las miradas atónitas de los gringos de alrededor.
Ya quedaban 10 minutos para las 12 y la gente estaba como desacatada. Proyectaban en la Puerta del Sol imágenes y luces de colores, sonaba música y mensajes pro Madrid del tipo "Madrid: about culture" que me pareció ridículo que fuera en inglés, pero bua...
Se hicieron las 12 y empezaron las campanadas... entre el quilombo que había nos hicimos un lío que nos comimos las uvas como el orto, nada de una uva por campanada porque empezamos como cuatro campanadas tarde!! Así que así fue que me las morfé todas de una trayendo imágenes a la cabeza de la gente que quiero, que extraño, de Uruguay, de lo que me hace bien y de lo que quiero para este año que empieza. La emoción fue inmensa, la alegría de estar donde elegí estar, la certeza de que soy una privilegiada y de que la vida es generosísima conmigo. Y de que el 2009 va a ser lo que yo quiera, porque es ridículo eso de pedirle deseos a un calendario cuando en realidad todos sabemos que todo depende de uno, y que es uno quien tiene que pelear por lo que quiere y provocar que esas cosas que se "desean" pasen y salgan del plano del ideal para bajar a la tierra. A las 12 y media ya las familias con niños se estaban yendo y los que quedaban eran los borrachos. Bajo miles de camaritas, teléfonitos y flashes empezó el 2009 en la Puerta del Sol, nada había cambiado: solo más gente borracha, los divinos de los colombianos que se despidieron y se fueron y yo que volvía a estar sola, esta vez estrenando año.
Luego más gente: ahora mis compañeros iban a ser dos argentinos y un brasilero que se vinieron de Barcelona para arrancar el año en Madrid, ahí ya saqué las pinturitas y nos hicimos todos amigos. Horas después apareció Jaime y me llevó a un bar donde había música del tipo Andrés Calamaro (acá es como uno más) y bailamos y tomamos hasta que se hizo de día, y ahí sin parar de reírnos haciendo el baile de la cobra hasta que se hicieron las 9 de la mañana y ya sin una gota de energía me acosté a dormir.
Dormí tan profundamente que al otro día no sabía bien donde estaba, y luchando contra la resaca fue que desperté a Jaime para ir a recorrer la ciudad en las pocas horas que me quedaban ahí. Agarramos la moto de su amigo y salimos a pasear como en las pelis. La Latina, Chueca denuevo, Retiro, Lavapiés, la puerta de Alcalá, el Palacio Real, Cibeles, todo arriba de la moto y haciendo paradas estratégicas en un primero de enero con una Madrid, al igual que nosotros, resaqueada.
Visitamos al porteño amigo responsable de que Jaime conozca tanto la cultura "rioplatense" y de que haya estado tanto en Argentina como en Uruguay, tomamos una cerveza "bien tirada, no como en Barcelona que no te saben tirar una buena caña" y seguimos paseando y nos encontramos con un personaje conocido de Jaime que nos llevó a una casa de té muy árabe donde estuvimos charlando hasta que se hizo la hora de emprender la retirada.
Fue así que agarré mis cositas y Jai me llevó hasta la terminal Av. América para luego de un abrazo fuerte y un hasta pronto, volver a mi casa en Barcelona. Y así empecé el año, un poco dejándome llevar por mis ideas locas, un poco haciendo balance y proyectando este 2009 que va a ser increíble, otro poco extrañando que, como ya aprendí a esta altura, hace bien pero con la alegría de haber sumado una historia más para el álbum de mis aventuras, para cuando sea una vieja loca que le cuente a sus nietos las cosas que hacía cuando era joven y que vaya a saber si dentro de unos años alguien me las cree, al mejor estilo Edward Bloom en la historia de "El Gran Pez".





sábado, 3 de enero de 2009

domingo, 28 de diciembre de 2008

Una nochebuena diferente


Todo indicaba que la navidad de las tres iba a ser en casa: nos íbamos a quedar Ana Paula (mi compañera de piso) Nathalia (otra amiga brasilera que no vive en nuestra casa, pero es como si fuera una más) y yo sin grandes planes ni mucha compañía. El primer dilema apareció a la hora de definir el menú. Ana Paula decía que ella no podía pasar una navidad sin el arroz con farofa en la mesa. Yo entiendo que ella es brasilera y tiene sus costumbres, y como yo soy uruguaya y la navidad para mi no significa nada, lo único que me interesa es comer lo que más me gusta en el mundo, y lo que más me gusta en el mundo es la carne de vaca, con perdón de sus convicciones religiosas.
Ella abrió grandes los ojos, pero como es una persona muy respetuosa y tolerante no dijo nada. Luego de un breve silencio, comenté: "Mirá Ana, a mi no me molesta si cada una come lo que tiene ganas... es como ir a un restaurant". Ella ahora con la cara seria y las palabras en un tono inquebrantable "Mira Valentina, para mi compartir la cena de Navidad es que todas compartamos la comida y comamos lo mismo". Sabiendo que en ese día no íbamos a llegar a ninguna solución, las dos quedamos en silencio y con la mirada perdida. Sabíamos que a Nathalia cualquier plan le iba a venir bien. Finalmente llegamos a la conclusión que lo mejor era que convivieran en la mesa de nochebuena el entrecot a la pimienta con el arroz con farofa y así todas tendríamos una feliz navidad. Y fuimos las dos rumbo a la carnicería argentina que queda a poquitas cuadras de casa. Tres churrascos gordos de entrecot como para hacer vuelta y vuelta con una salsa de pimienta constaron 18 euros. Todo lo demás (incluída la bebida) salío unos escasos 10 euros a dividir entre las tres.
Ese 24 yo trabajé hasta las 19.30 en Zara. Cuando llegué a casa ya estaba todo pronto: la mesa navideña en el medio del living, las velitas, las ensaladas y "los entrantes" prontos en la cocina, gilberto gil cantando el unplugged y Ana vestidita y maquillada para la ocasión. Al rato llegó Nathalia, con un postre típico brasilero sin el cual ella tampoco podía pasar su navidad, llamado rabanada. Anita saltaba de la emoción y yo lo iba a hacer después porque me ENCANTÓ.
Llegó con regalos para las dos: una bolsita que traía un chocolate, una copa y unos cuernos de renas!! Fue lo mejooooor!! Nos colocamos los renos y prometimos no dej
arlos en toda la noche. De ahí a otro debate: ¿cómo hacen las renas?

Así fue que nos sentamos a comer mientras sonaban distintas canciones navideñas que enseguida se transformaron en música pura y estrictamente brasilera. Se sucedieron las ensaladas y los sandwiches de Ana hasta que llegó el plato que tanto estábamos esperando: entrecot a la pimienta con papas al horno, arroz y farofa.
Terminamos de comer y obviamente nos pusimos a bailar. No faltó "Logo" como uno de los himnos de la casa, ni Martín Buscaglia, ni Orishas como grandes momentos de agite de la calle Muntaner. Así cuando se hicieron las 12 tampoco faltó el arbolito de navidad con los regalos correspondientes.

Mientras comíamos los helados de postre hablábamos sobre Legiao Urbana, Cazuza, Capital Inicial y otras bandas míticas del rock brasilero. Bailamos, nos reímos, nos pintamos las uñas, cantamos, sacamos fotos, comimos de lo lindo y tomamos todo el vino que encontramos cerca para después irnos a dormir con una sonrisa, llenas de regalos y con la certeza de que habíamos pasado una navidad diferente, que cualquiera de las tres va a recordar siempre.


Fue en diciembre




Fondo de mi casa. Calor. Olor a verano y a pasto. Gente. Niños. Piscina armable redonda y manguera. Juguetes. Gente. Risas. Olor a fuego. Olor a asado. Risas. Gente que viene y que se va. Abuelos. Tíos. Llegan las primas. Jugar. Adultos conversando. Picada. Bailamos. Chorizo y pan picados en un plato. Mis papás. Mis hermanos. Mucha comida. Verano. Felicidad. Suena ésta música.







viernes, 26 de diciembre de 2008

Feliz Nadal :: Cómo es la navidad en Barcelona

Para regalar y regalarse: en una librería céntrica entre todas las agendas 2009, protagonistas de las góndolas mejor ubicadas, se encuentra la agenda de Mario Benedetti, así como la de Paulo Cohelo, la de las Leyes de Murphy y la de Joaquín Sabina entre otras.
Lucecitas navideñas en las calles así como en las películas. Prendidas o apagadas quedan preciosas. Va para mi sobrino, enamorado de los astros como su tía.
Vidrieras (escaparates) decoradísimos para la ocasión. La mayoría con un gusto exquisito. Ese arbolote en esa ventana sobre la Av. Diagonal es muy impactante.

Feria Navideña: están en todos lados, ésta es en Sabadell cerca de la casa del Chino y Anna. Venden chirimbolos y otras tantas cosas de decoración, así como pesebres, arbolitos y caga tiós. Un embole.
Sabadell iluminada una noche de diciembre.
Plaza Catalunya: punto clave del centro de la ciudad. En el fondo se ve el Corte Inglés, que además de esas lucecitas animadas, cada tantos minutos se encendía una musiquita navideña que parecía que estabas adentro de una de esas películas que pasan en los canales de aire en estas fechas.
Joyería en Paseo de Gracia, muy muy muy finoli, donde entró una rubia al mejor estilo Su Giménez con su caniche toy. Acá se puede entrar a la mayoría de los locales comerciales con perros. El tema es que nosé qué efecto provoca esta ciudad en los canes, que son todos mansitos y sumisos.
Portal del Ángel: otra de las peatonales más turísticas, vestida para la ocasión.

martes, 23 de diciembre de 2008

Un desocupado más


Y claro!!! Si en Catalunya le sacó el laburo el Caganer!! Dicen que agarró una changuita de repartos en una camioneta. Fuentes fidedignas que juran no haber hecho un fotoshop lo registraron por la Avenida Diagonal en horas de la tarde, haciendo las ocho horas en la ciudad Condal. Es que, como dice el Cuarteto, "hay que comer".
Que les chingue el bel a todos.



domingo, 21 de diciembre de 2008

Me cago en Papá Noel



"Una de las tradiciones navideñas más curiosas se puede encontrar en Cataluña. Porque casi tan famoso como el Niño Jesús, y espero no caer en ninguna herejía con lo que digo, es la figurita del Caganer, uno de los elementos más queridos por los catalanes.

El Caganer es una pequeña figurilla que representa, para que nos entendamos, a una persona en cuclillas bajándose los pantalones, o la falda, según se tercie, respondiendo a la llamada de la naturaleza más humana. Su origen se remonta al siglo XVII, y a menudo, se encuentra escondido en alguno de los rincones más oscuros de la Navidad.

Algunos dicen que la figurita se hizo popular inicialmente entre los agricultores que creían que el Caganer ofrecía el abono indispensable para que el suelo se hiciera rico y productivo para el próximo año. Otros argumentan que la figura del Caganer estaba destinada a añadirle el lado más humano a la representación del misterio de la Navidad.

Los niños pequeños siguen jugando a buscar el Caganer en el portal de Belén, aunque para muchos el lugar elegido siempre suele ser debajo de algún puente, detrás del pajar o en otro lugar discretamente oculto, ya que se consideraría una falta de respeto ponerlo cerca de la escena principal del pesebre.

El Caganer suele ser una figurita de madera o arcilla y en la mayoría de los casos representa a un campesino catalán con su sombrero de color rojo tradicional, su barretina y fumando una pipa o un cigarrillo. Sin embargo, hoy en día podemos ver figuras de Caganer de cualquier forma y estilo, e incluso personajes famosos de la vida social.

Otro elemento tradicional de las navidades catalanas es el conocido como Tió Nadal, también llamado Cagá Tió. Suele medir unos 30 centímetros, y representa un pequeño tronco de árbol con patas y una cara sonriente, coronada con una versión en miniatura de la tradicional barretina.

A partir del 8 de diciembre, día en el que la fiesta de la Inmaculada Concepción da paso a las Navidades propiamente dichas, al Cagá Tió se le alimenta de dulces, frutos secos, higos y turrones todas las noches, acostándolo luego con una mantita. En la víspera de Navidad o el mismo día, en función de la familia, uno de los extremos del Cagá Tió se coloca boca abajo para que haga sus necesidades de todo lo que ha comido estas navidades.

Para acelerar y ayudar a la tremenda evacuación que debe realizar el pobre Cagá Tió, los niños suelen cantar canciones y gritan con palos ¡¡¡ Cagá Tió, Cagá Tió !!!… sobre todo cuando comienzan a mostrar algo de impaciencia. Entonces alguien toma lo que ha depositado Cagá Tió y se comparte con todos los presentes. Por supuesto, si el Cagá Tió nos dejara con hambre, siempre existe la posibilidad de ir corriendo a alguna de las pastelerías que en Cataluña, por estas fechas, hacen unos dulces exquisitos."


Para los niños catalanes los regalos no se los deja Papá Noel, sino que se los deja el Tió, que no solo los deja sino que los caga. Otra de las cosas que no dice en este texto que saqué de un portal de internet, es que los niños tienen que darle con un palo al Tió para que éste cague los regalos. Osea: lo cagan a palos, se van y cuando vuelven a modo de agradecimiento o algo así como un efecto laxante de la violencia, están los tan ansiados regalitos esperando por sus respectivos niños. Toda esta demencia me llevó a dos conclusiones, una inmediata y otra más tardía: la primera es que estos tipos están absolutamente locos y la segunda es que realmente nosé qué es más loco,: si un tronco que caga regalos después de azotado o un viejo gordo y barbudo que vuela en un trineo tirado por renos y llega al Uruguay en pleno verano cuando hace 45 grados a la sombra vestido un traje de piel abrigadísimo rojo y blanco, colores que tienen una particular y misteriosa coinicidencia con el logo de tan afamada bebida refrescante.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Cómo hacer enemigos en el trabajo :: curso rápido

Hace una semana que empecé a trabajar en Zara. Sí, así como lo leen: me absorvió el sistema y estoy de trajecito negro, maquillaje y "pelo con laca" como le dicen acá y me resulta muy gracioso. Pero no se crean que trabajar en Zara acá es como trabajar en Zara allá: acá Zara es como Chic Parisien o algo así: hay cada 5 cuadras y es donde se consigue la ropa más barata. Inditex es una de las empresas españolas más grandes, con 4 mil tiendas en todo el mundo, que agrupa un montón de marcas de ropa entre ellas (y la más conocida) Zara. Todo funciona más o menos como hemos visto en Uruguay: vidrieras vistosas, ropa ordenadísima, colores especialmente colocados, todo muy prolijo y luchando contra la entropía natural que se da entre trapos y mujeres en un mismo lugar. Mi trabajo consta básicamente de doblar ropa una y otra vez, doblar el mismo buzo para que quede presentable chiquicientas veces si es necesario. También le sonrío a la gente que entra y corro amablemente hasta el almacén a buscar ese talle que ya no está en la tienda y que es justo el que le quedaría bien a la catalana vieja y gorda que espera parada como un poste en el medio del camino. Aprendí a leer las etiquetas que tiene la ropa, lo que se llama "referencia" y que es un número de 10 cifras para almacenar todo y que no se haga un lío terrible y otras mil cosas que una como clienta desconoce (ninguna demasiado turbia, no se hagan ilusiones), y que si no trabajás ahí son aboslutamente inútiles e inaplicables para el resto de tu vida.

En el día de hoy y por ser el primer capítulo de esta nueva entrega, les quiero dejar esta anécdota calentita del día de hoy, en plena interacción con mis compañeras de curro:

Cada día tengo una hora de entrada que varía entre las 16, 16:30 o 17. Como es normal, hoy me confundí y llegué a trabajar media hora antes de lo que tendría que haber ido (le regalé media hora de mi vida a Inditex), entonces ésta es la conversación que se dio en el vestuario donde están las "taquillas" (casilleros o lockers) mientras yo puteaba mirando la planilla donde dicen los horarios de entrada y salida de cada una:

Valentina:

-Pero la puta madre! Tenía que estar a las 16.30 y me vine media hora antes.

Compañeradetrabajoconelpelopasadoporlaplanchitaylacaradepelotuda:

- Ay! Es que eres tontaaaa!

Valentina:

-Bueno, para trabajar acá no se necesitan muchas luces...

Otra compañera de trabajo con cara de orto (rodeada de tres más que me miraban con cara de "soy pelotuda pero mirá que eso lo entendí":

- ¿Nos estás llamando tontas?

Valentina:

- Nooooooo, era un chiste!!! (ouch!, ésta va para el blog).

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Acto seguido: Organizaron un amigo invisible y no me invitaron.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Y sí...


... estoy extrañando un poquito.


miércoles, 10 de diciembre de 2008